Sufrir una lesión en el trabajo puede ser aterrador para cualquiera, pero si usted es indocumentado, el miedo puede ser diez veces peor. Puede que le preocupe perder su trabajo, ser denunciado o simplemente que no le crean. Aún así, si se lesiona en el trabajo, merece recibir apoyo.
En muchos casos, las leyes de compensación laboral no se centran en sus antecedentes de inmigración. En cambio, se centran en si estaba trabajando cuando ocurrió la lesión. Esto significa que, incluso si no tiene documentos legales, aún podría calificar para recibir atención médica y apoyo salarial.
Lo que necesita saber (incluso si es indocumentado)
Es fácil sentirse estancado después de una lesión, especialmente cuando no está seguro de cuál es su situación. Pero aquí hay algunas cosas clave que podrían ayudarle a seguir adelante:
- La compensación laboral cubre a todos los trabajadores, no solo a los ciudadanos: en muchos lugares, si está trabajando, ya sea en nómina o pagado en efectivo, puede estar protegido por las leyes de compensación laboral.
- Su empleador no debería amenazarle por su estatus: algunos empleadores utilizan el miedo como herramienta, esperando que se quede callado. Pero las represalias por denunciar una lesión suelen ser ilegales.
- No necesita un número de la Seguridad Social para iniciar una reclamación: si bien algunos formularios lo solicitan, existen otras formas de documentar su lesión y empleo.
- Obtener ayuda no significa arriesgarlo todo: la presentación de una reclamación generalmente se gestiona a nivel estatal. El estatus migratorio no siempre forma parte de ese proceso.
Si bien estas protecciones existen, el proceso aún puede resultar abrumador, ya que no todos los empleadores cumplen la ley. Si no está seguro de cuál es su próximo paso, es útil hablar con un profesional legal porque entiende mejor el sistema. Le acompañarán durante todo el proceso y le ayudarán a determinar el siguiente paso.

