El trabajo en almacenes es un trabajo físicamente exigente que a menudo requiere que los trabajadores levanten, se agachen y operen maquinaria durante largas horas. Si bien los accidentes como resbalones y caídas son fáciles de identificar, algunas lesiones se desarrollan gradualmente y pueden ser más difíciles de detectar.
Estas lesiones ocultas pueden pasar desapercibidas hasta que se vuelven graves, lo que podría afectar la capacidad de un trabajador para desempeñar sus funciones o incluso provocar problemas de salud a largo plazo. Reconocer cuándo y cómo ocurren estas lesiones puede ayudar a los trabajadores y empleadores a tomar medidas para prevenirlas.
1. Durante el levantamiento y la flexión repetitivos
Levantar cajas, agacharse para alcanzar artículos en los estantes inferiores y girar mientras se transportan cargas son parte de un turno típico de almacén. Con el tiempo, estos movimientos repetidos pueden provocar distensiones en la espalda, los hombros y las rodillas. Es posible que los trabajadores ignoren inicialmente las molestias leves, pensando que pasarán, pero estos pequeños dolores pueden convertirse en dolor crónico o trastornos musculoesqueléticos más graves.
2. Mientras se operan carretillas elevadoras y otros equipos
Conducir carretillas elevadoras o utilizar transpaletas puede parecer menos exigente físicamente que el levantamiento manual, pero la realidad es diferente. Los períodos prolongados de estar sentado, combinados con las vibraciones de la maquinaria, pueden tensar la columna vertebral y provocar dolor lumbar. El uso repetido de los controles de dirección también puede causar lesiones por esfuerzo repetitivo en las muñecas o los hombros.
3. Por estar de pie o caminar prolongadamente sobre pisos duros
Muchos trabajadores de almacén pasan la mayor parte de sus turnos de pie o caminando sobre pisos de concreto. Esta presión constante sobre los pies, las piernas y la parte baja de la espalda puede provocar lesiones como fascitis plantar, periostitis tibial y problemas en las articulaciones. Debido a que la incomodidad a menudo se acumula gradualmente, es posible que los trabajadores no se den cuenta del daño que se está causando hasta que se vuelve grave.
Las lesiones ocultas en los entornos de almacén son una preocupación grave porque a menudo se desarrollan en silencio hasta que alcanzan una etapa en la que la recuperación se vuelve más difícil. Los trabajadores de almacén que solo se dan cuenta de que han estado desarrollando gradualmente una afección oculta deben solicitar una indemnización laboral para comenzar a tratar su lesión.

