Una lesión sufrida en el trabajo puede hacer que se sienta vulnerable, no solo físicamente sino también mentalmente. La ansiedad con respecto a la seguridad de su trabajo, las finanzas y la salud en general es completamente normal. Es importante comprender que la compensación laboral puede extenderse más allá de las lesiones físicas.
¿Está cubierta la ansiedad después de una lesión laboral por la compensación laboral?
La respuesta es un “sí” cauteloso. La ley de Rhode Island reconoce que las lesiones mentales, como la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático, que se derivan directamente de un incidente en el lugar de trabajo son elegibles para los beneficios de compensación laboral. Esto significa que si su ansiedad es el resultado de una lesión física o un evento traumático en el trabajo, tiene el derecho a solicitar cobertura.
Demostrar la conexión entre su ansiedad y el incidente laboral es clave
Rhode Island requiere evidencia “clara y convincente” de que el evento laboral causó su condición. Esto puede implicar:
- Documentación médica: Registros detallados de su médico o terapeuta, que vinculen claramente su ansiedad con la lesión o el incidente laboral.
- Declaraciones de testigos: Relatos de compañeros de trabajo que presenciaron el incidente u observaron cambios en su comportamiento posterior.
- Testimonio personal: Su propia descripción del incidente y su impacto en su bienestar mental.
Enfrentarse al sistema de compensación laboral en Rhode Island puede ser difícil. Las compañías de seguros a menudo impugnan las reclamaciones de salud mental. Podrían argumentar que su ansiedad proviene de afecciones preexistentes o factores externos no relacionados con el trabajo.
Si tiene problemas de ansiedad después de una lesión laboral, recuerde que no está solo. Un abogado experimentado puede construir un caso convincente en su nombre y luchar por su derecho a recibir los beneficios que merece, incluida la cobertura de terapia, medicamentos y salarios perdidos.

